En La Contra y en El País publican entrevistas con un publicista que, como buen publicista: (1) Vende su libro; (2) Se engaña, o nos engaña, cuando asevera que:

“Al mismo tiempo que desaparecen las audiencias masivas, se fragmentan también las grandes marcas. Creo que vamos a un mercado con miles de pequeñas marquitas cada una con su grupito de fieles”.

blog_091003Ésa es sólo una parte de la realidad. Porque aunque la famosa ‘long tail‘ sea cada vez más larga, se apuntan evidencias de que:

  1. Es también una ‘low tail‘, quizá demasiado baja para hacer negocio.
  2. La dispersión de la ‘long-low tail‘ refuerza indirectamente los grandes éxitos, las grandes marcas. Cuando hay demasiadas opciones y cuesta demasiado compararlas, se genera la ‘Paradoja de la elección‘, que lleva precisamente a escoger la opción fácil, la que hace también el vecino. Algo que saben de sobra los publicistas y los que colocan los productos en los lineales de los supermercados.

Es cierto que, de una parte, Internet fragmenta las audiencias y nos tienta a dispersarnos. Pero facilita a la vez concentrar enormes cuotas de poder (mayores cuanto más dispersos andemos). Poder como el que ha adquirido Google, por ejemplo.

El publicista también se engaña o nos engaña cuando sostiene que:

“De algún modo, hoy vivimos la edad media de la era digital: los que poseen tierras son los únicos que recogen cosechas, [...], los que cobran por las horas de navegación, las terratenientes digitales. El resto somos meros aparceros”.

Basta, para desmentirle, con comparar lo que valen en Bolsa Google y Telefónica, por ejemplo.

En fin! Ya se sabe cómo hablan los publicistas. Éste cuenta que iba para escritor, pero que “el juego de la publicidad le fue envenenando”. Ya.

¿Comentarios?

Escrito en publicidad « WordPress.com Tag Feed

Ir al contenido original

– Si te gustó el artículo, deja una marca social y enseñaselo al mundo. Todos te lo agradecerán, ¡No lo dudes! –